¿Para qué te sirven las vacaciones?

Hace bastantes años estaba viendo la televisión con una imagen de la zona de Llegadas del aeropuerto. De allí salió cargado de maletas Andrés Pajares, una periodista se le acercó y le preguntó:

  • ¿Qué tal le fueron las vacaciones Andrés?
  • Bien, pero ahora necesito unos días para descansar.

Me sorprendió la respuesta. ¿Acaso las vacaciones no son para descansar?

Con el paso de los años me he dado cuenta de que son privilegiados aquellos que lo consiguen.

Para mí, existen cuatro tipos de perfiles vacacionales muy diferenciados:

  • Los que Nunca descansan: en este grupo incluyo a padres con hijos menores de 8 años. Son aquellos que a las 7 de la mañana ya están despiertos aunque los niños se hayan acostado tarde, los que juegan en la arena de la playa con ellos sin poder tumbarse ni cinco minutos, y cuando lo hacen están con un ojo vigilantes. Los que hacen mini siestas mientras le enchufan la televisión a sus hijos. Los que a media tarde, cuando cae un sol de justicia, deben ir a jugar a pelota con ellos. Los que en secreto se dicen a sí mismos: “que ganas tengo de volver a trabajar para poder descansar”.

 

  • vacacionesLos que intentan evadirse del día a día: son aquellos que cogen un avión y se van lo más lejos posible. Se pasan el día en excusiones organizadas donde no les dejan respirar ni un minuto o se van a caminar por grandes ciudades durante horas. Consideran que las vacaciones son para romper con la rutina y aprovechan para visitar otras culturas o ver lugares excepcionales. Son los que vuelven al trabajo tan desconectados que no se acuerdan de las contraseñas y que a media mañana se quedan dormidos debido al “Jet Lag”.

 

  • Los que se quedan en su pueblo o ciudad: son aquellos que aprovechan esos días para hacer trámites que no pueden hacer el resto del año. Los que no quieren quedarse en casa y van a cines, museos, parques, teatros, fiestas locales o cualquier otro evento que les saque de su rutina. Los que consiguen descansar un poco sin llegar a relajarse pensado en cuál será la actividad que harán al día siguiente.

 

  • Los que saben descansar: los privilegiados. Son aquellos que tienen o alquilan un apartamento en la sierra o en la costa, duermen sin mirar el reloj, salen a pasear por el placer de dar una vuelta, contemplan el paisaje y se paran donde les apetece. Aquellos que se sientan en la tumbona y entienden el significado de la palabra vacaciones.

 

Sea cual sea tu perfil vacacional dedica unos minutos en pensar sobre tu economía personal y en cómo mejorarla. Analiza qué gastos puedes suprimir o recortar, cuando fue la última vez que revisaste el contrato telefónico, tus seguros, el gimnasio o incluso vender cosas que ya no utilizas.

Vacaciones viene del latín vacatio, que significa tiempo de vaciamiento y suspensión de las actividades normales. Por este motivo, este retiro debería ser un tiempo para relajarse, pensar en nosotros, en nuestro futuro y en disfrutar de esa tranquilidad pasajera.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *